
Ayer descubrí que un vestido blanco y un brindis es mas que una fiesta, es una promesa eterna, es la emoción de un juramento, es la mirada en complicidad de un par de almas.
Descubrí que lo importante es establecer el compromiso con la persona amada... prometerse fidelidad implica pensar, sentir y hacer.... Implica ser con el otro!!
Aprendí que puedo hacerlo y lo merezco. Si es para mi, vengo haciéndolo desde hace mucho tiempo y nunca lo había pedido... Lo merezco y deseo esa promesa, lo valgo.
A menudo me pregunto si un vestido blanco es lo que quiero. A decir verdad, son escasas las mujeres que no sueñan con vivir un evento así. Siempre he sido una niña muy niña y la razón por la cual me la pienso, es porque en ocasiones el matrimonio se resume a un papel. Hay parejas donde el papel no existe, pero las promesas, los votos, la confianza y todo lo demás está ahí, presente. Pero bueno... también mentiría si te dijera que no pienso en esas cosas para mí.
ResponderEliminarEn fin, sin lugar a dudas eres una mujer no que sólo merece ese vestido y el brindar por un amor hasta el final, sino que con certeza lo tendrá. Que no se te olvide tu deseo y ya solito vendrá, y cuando llegue, me encantará leer tus pensamientos al respecto.
Saludos.